Al borde

Al borde

Llegó y solo me miraba fijo a la cara lo cual me gusta mucho ya que tiene como cara de bravo y mierda lo cual me excita, solo puedo pensar en que rico que me coja, sin muchas palabras inicia a besarme mucho y yo lo tomo de la corbata que traía puesta y lo pego a la pared; el procede a tomarme de la cintura y apretarme dejándome sin aliento unos segundos para subir y tomarme del cabello de manera que le fuera fácil apoderarse de mi cuello para hacerme mojar a mas no poder.

Lo miro me aparto y dejo que se quite la ropa mientras yo me siento en la cama y solo le dejo ver mis senos ya que tenía puesto un jean, se dirige hacia mí, me para de la cama poniéndome contra su espalda frente al espejo me des abrocha mi jean y empieza a masturbarme haciéndome retorcer frente al espejo, solo podía sobarle su cabeza ya que me provoca mucho erotismo con una mano debido a que la otra la tenía tratando de coger su brazo con el cual estaba adueñado de mi vagina, hasta que logré tomarle el pene y también empezar a masturbarlo, logro que pare para poder quitarme el jean porque ya estaba rogando para que me penetrara de una vez, solo deseaba tener su pene dentro de mí.

Intentamos penetración de pie pero fue difícil ya que nunca pueden faltarme los tacones, a él le excita eso, me llevó al sillón en donde se sentó y me puso de espalda para verme cabalgarle encima un rato y después ponerme encima del sofá en cuatro y penetrarme halando de mi cabello; me preguntaba que si lo disfrutaba y yo solo podía decirle si papi que era muy rico.

Me acostó en la cama al borde y me embestía duro pero lento de manera deliciosa para después alzarme como si fuera un muñeco, me puse nerviosa y me dijo que solo disfrutara, entonces me agarré bien de su cuello y empece a moverme como si no fuera a ver un final (imagínense la fuerza de este hombre los que me conocen), luego me pone en la cama empieza a penetrarme de nuevo y me dice pídeme que te la de toda, al escuchar eso mi vagina empezó a contraerse muy rápido; sácala regálame toda esa leche, dámela toda, explota y escuchó su grito de placer.